3. Regla 12. Buques de vela.

Cuando dos buques de vela se aproximen uno al otro, con riesgo de abordaje, uno de ellos se mantendrá apartado de la derrota del otro en la forma siguiente:

i) Cuando cada uno de ellos reciba el viento por bandas contrarias, el que lo reciba por babor se mantendrá apartado de la derrota del otro;

ii) Cuando ambos reciban el viento por la misma banda, el buque que esté a barlovento se mantendrá apartado de la derrota del que esté a sotavento;

iii) Si un buque que recibe el viento por babor avista a otro buque por barlovento y no puede determinar con certeza si el otro buque recibe el viento por babor o estribor, se mantendrá apartado de la derrota del otro.

A los fines de la presente Regla, se considerará banda de barlovento la contraria a la que se lleve cazada la vela mayor, o en el caso de los buques de aparejo cruzado, la banda contraria a la que se lleve cazada la mayor de las velas de cuchillo.

Comentario: Los apartados i y ii de esta regla son muy claros, si un velero está amurado a babor debe maniobrar, y cuando dos veleros amurados a babor (o los dos a estribor) se cruzan, maniobra el de barlovento.

Sin embargo, puede suceder que estando amurado a babor, divise otro velero por barlovento y que no sea capaz de determinar a qué banda está amurado. Si tal velero estuviese amurado a estribor, debería maniobrar yo siguiendo la regla 12-i (bandas contrarias, maniobra el amurado a babor), pero si el otro velero estuviese  también amurado a babor, debería  maniobrar él, siguiendo la regla 12-ii (amurado a misma banda, maniobra el de barlovento).

La regla 12-iii resuelve esta incertidumbre, estableciendo que en caso de duda sobre la banda a la que está amurado otro velero por barlovento, debemos  maniobrar siempre.

La regla 13 prevalece sobre estas tres reglas. Velero que alcanza a otro velero debe maniobrar siempre.