4. Formas de gobernar a la mar

Proa a la mar:

  • El barco se frena con cada ola y con mala mar el casco soporta violentos esfuerzos.
  • Se producen fuertes pantocazos con mala mar.
  • La cabezada puede hacer que la hélice y el timón salga del agua, con la pérdida de gobierno que conlleva.
  • Puede pasarse por ojo (hundir la proa en el seno de la ola).
  • Se embarca agua por proa.

Atravesado a la mar:

  • Aunque los balances son menos perjudiciales que la cabezada, existe riesgo de que se produzca sincronismo lateral.
  • Rotura de accesorias mal trincados, posible movimiento de la carga.
  • La mar puede romper a lo largo de la eslora.

Popa a la mar:

  • Se hacen precisos los movimientos suaves del timón.
  • El barco gobierna mal, la hélice y el timón salen del agua. Se producen guiñadas, que pueden llegar a cruzar el barco a la mar.
  • La mar puede romper en la popa, con el consiguiente riesgo de averías.

Oblicuo a la mar:

  • Bien por la amura en rumbos próximos a proa a la mar, o por la aleta en rumbos próximos a popa a la mar.
  • Disminuyen los efectos de navegar proa o popa al oleaje.
  • Es el mejor rumbo para navegar en caso de mala mar, pues gobierna mejor el barco y se controlan mejor los efectos desfavorables.