Lección 9.3 Medidas a tomar a bordo con mal tiempo

Sitio: GREENWICH
Curso: Patrón de Recreo 2022
Libro: Lección 9.3 Medidas a tomar a bordo con mal tiempo
Imprimido por: Invitado
Día: sábado, 5 de septiembre de 2026, 12:31

Descripción

Esta lección corresponde a la Unidad Teórica UT 3.3 del temario de examen BOE.

1. Estiba y trinca a son de mar

Estiba es la colocación adecuada y ordenada de los pesos en el barco, con el objeto de garantizar la estabilidad de la embarcación y las condiciones de conservación de mercancías y enseres.

La trinca es la ligadura con que se fija o sujeta alguna cosa, y en concreto las mercancías y enseres, con el propósito de impedir su desplazamiento ante cualquier movimiento del barco, lo que podría comprometer la estabilidad de este.

La expresión a son de mar hace hincapié en la acción sobre la que se aplica (p. ej. estiba a son de mar) para que esta sea realizada con sumo esmero, en previsión del peor tiempo posible.

Arranchar a son de mar, se refiere a tener listo el barco para hacerse a la mar, con todo en orden, cerrado, estibado y trincado.

2. Revisión de todas las aberturas

Cierre de los portillos y escotillas para que los golpes de mar no inunden el interior.

Cierre de las lumbreras y demás aberturas en función de mal tiempo que exista o se prevea.

En importante mantener en buen estado los cierres herméticos, revisando sus juntas de goma.

Los manguerotes se orientarán hacia sotavento, y si es necesario se taparán con una lona o funda.

3. Cierre de grifos de fondo

Comprobar el cierre de los grifos de fondo como son los de desagüe de sentinas y lastrado del barco.

Dejando abiertos los del sistema de refrigeración de los motores.

4. Derrota a seguir

Derrota es el camino o ruta que hay que hacer para llegar a un destino, estando compuesta normalmente de varios rumbos.

Antes de salir a navegar se establecerá la derrota a seguir, para lo cual se dispondrá de la carta correspondiente y de un derrotero de la zona, que hace una descripción detallada de la costa. También se hace imprescindible disponer del parte meteorológico.

Para el estudio de esta derrota se tendrá en cuenta la cercanía de la costa, bajos y demás obstáculos; así como los efectos del viento y la corriente reinante; puertos y fondeaderos seguros; conocimiento y estado del barco, pericia de la tripulación, etc.

5. Capear el temporal

Se dice gobernar a la mar al evitar que el barco se atraviese a esta, así como reducir los pantocazos y el balance.

En un temporal,  el mar y el viento suelen venir de la misma dirección.

Capear el temporal es gobernar el barco para poner el mar por la proa o amura, con mínima velocidad de gobierno y a la espera que amaine el tiempo.

Capear el temporal en un barco a vela:

  • Se ofrece la amura al viento, navegando de ceñida.
  • Disminuir superficie vélica mediante, la toma de rizos, velas de capa, tormentín, arriado de velas.
  • Capear a palo seco, si ninguna vela aguanta.
  • Se navega con poca arrancada y mucho abatimiento. Se crea remanso a barlovento e impide que las olas rompan. Resulta muy útil el ancla de capa o flotante.

capear

Capear el temporal en un barco a motor:

  • Se pone proa o amura a la mar a baja velocidad o mínima velocidad de gobierno para evitar pantocazos.
  • El impacto de las olas en la amura altera el rumbo del barco, por lo que debe recuperarse el rumbo aumentando velocidad y con enérgico golpe de timón, eligiendo el momento para no embarcar agua.
  • Se capea mucho mejor con la mar de amura que en proa:
    • Menor velocidad relativa de las olas.
    • Pantocazos de menor intensidad.
    • Se da salida a la ola a lo largo del costado.

6. Correr el temporal

Correr el temporal es navegar a favor de él, poniendo la popa o la aleta a la mar. Esta es la opción a seguir si el temporal es tan fuerte que el barco no puede ser gobernado capeando. Se prestará atención para evitar los golpes de mar por la aleta, pues harán que el barco se atraviese a la mar.

Correr el temporal en un barco a vela:

  • Se reduce la superficie vélica, con la toma de rizos, arriado de velas y uso del tormentín.
  • La mar adelanta al barco.
  • Dar velocidad suficiente para que se cree un remanso y la mar no rompa.
  • El barco gobierna mal, deberá ponerse mucho cuidado para no atravesarse a la mar.

Correr el temporal en un barco a motor:

  • Se ajusta la velocidad para evitar que la mar rompa sobre la popa.
  • Poner mucho cuidado para no atravesarse a la mar.
  • Se puede correr con la máquina parada: la mayoría de los barcos se equilibran con la aleta la viento.
  • Balances grandes sin tensiones para la estructura: se pueden reducir disminuyendo el angulo de la popa-mar mediante ancla flotante o mínima velocidad de gobierno.
  • Al abatir deja un remanso que amortigua el oleaje.

7. Riesgos de una costa a sotavento

Tener próxima la costa a sotavento, viento soplando de mar hacia tierra, supone un riesgo, máximo si la costa es inaccesible. En caso de perdida de gobierno, el viento y el mar irá echando al barco hacia la costa.

Con costa a sotavento habrá que capear el temporal, en vez de correrlo, intentando maniobrar para poner el barco a sotavento de la costa.

Ante la situación de pérdida de gobierno y abatimiento hacia la costa, se intentará que el barco vaya hacia un lugar de resguardo o playa, alejado de zonas rocosas. En caso de entrada en playa deberá prepararse el ancla para efectuar un fondeo de emergencia.

sotavento