Lección 14.1 Hombre al agua

Hombre al agua

El que vea caer a alguien por la borda lo debe advertir al resto de la tripulación gritando: ¡Hombre al agua por babor!¡Hombre al agua por estribor! o simplemente ¡Hombre al agua!.

A continuación debe procederse a la señalización del náufrago, con el brazo se debe señalizar el lugar donde se encuentre el náufrago y no perderle de vista.

Se debe meter el timón hacia la misma banda por la que ha caído, para separarle la popa y así librar la hélice, evitando la succión de esta.

Se lanzan objetos flotantes como son:

  • El aro salvavidas, que es un flotador con forma de rosca o herradura que ayuda al náufrago a mantener la flotabilidad, a la vez que facilita su localización.
  • La guindola, que es un aro salvavidas al que va unido una luz y rabiza (cabo delgado a tal efecto) flotantes; el otro extremo de la rabiza va firme a la popa de la embarcación.
  • La baliza de hombre al agua, que consiste en un flotador unido a una pértiga de unos 2 metros de longitud que lleva en su extremo superior una bandera de color llamativo y una luz.

Si hay barcos en las cercanías se les debe informar por radioteléfono inmediatamente, además de:

  • Izar la bandera "O" (Oscar) del Código Internacional de Señales.
  • Dar seis pitadas cortas, como mínimo.

Para recuperar al náufrago se debe maniobrar con máquina y timón para acercarse con poca arrancada, y con el viento por la amura opuesta a la banda por donde se le vaya a recoger, es decir, se debe recoger al náufrago por sotavento, de este modo se evita que el abatimiento aleje el barco del náufrago y este reciba golpes por efecto del oleaje.