Lección 11.1 Accidentes personales
Tratamiento de urgencia
Hemorragias
Hemorragia es la salida de sangre de los vasos sanguíneos (arterias y venas) por rotura de estos. Las hemorragias pueden ser externas o internas.
Las externas conllevan salida al exterior con rotura de piel, que puede ocasionar infección, además de la propia pérdida de sangre.
Hay tres tipos de hemorragias a consecuencia de una herida:
- Hemorragia arterial: se identifica por ser la sangre de color rojo vivo, que sale a chorro o borbotones. Hay que reducirlas lo antes posible.
- Hemorragia venosa: la sangre de color rojo oscuro sale de forma lenta y continua.
- Hemorragia capilar: debido a rozaduras en la piel.
Parar una hemorragia externa:
- Aplicar presión directa sobre la herida con una gasa estéril o paño limpio.
- Si la herida está en una extremidad y la presión sobre la herida no corta la hemorragia: hay que ejercer presión por encima de la herida para comprimir la arteria.

Aplicar un torniquete únicamente en la amputación de extremidades. El torniquete tiene el peligro de producir gangrena o parálisis en la extremidad afectada si se mantiene más tiempo del debido. Deberá aflojarse cada 15 minutos, volviendo a comprimir pasados 30 segundos en caso de continuar la hemorragia.