Lección 9.3 Medidas a tomar a bordo con mal tiempo
5. Capear el temporal
Se dice gobernar a la mar al evitar que el barco se atraviese a esta, así como reducir los pantocazos y el balance.
En un temporal, el mar y el viento suelen venir de la misma dirección.
Capear el temporal es gobernar el barco para poner el mar por la proa o amura, con mínima velocidad de gobierno y a la espera que amaine el tiempo.
Capear el temporal en un barco a vela:
- Se ofrece la amura al viento, navegando de ceñida.
- Disminuir superficie vélica mediante, la toma de rizos, velas de capa, tormentín, arriado de velas.
- Capear a palo seco, si ninguna vela aguanta.
- Se navega con poca arrancada y mucho abatimiento. Se crea remanso a barlovento e impide que las olas rompan. Resulta muy útil el ancla de capa o flotante.

Capear el temporal en un barco a motor:
- Se pone proa o amura a la mar a baja velocidad o mínima velocidad de gobierno para evitar pantocazos.
- El impacto de las olas en la amura altera el rumbo del barco, por lo que debe recuperarse el rumbo aumentando velocidad y con enérgico golpe de timón, eligiendo el momento para no embarcar agua.
- Se capea mucho mejor con la mar de amura que en proa:
- Menor velocidad relativa de las olas.
- Pantocazos de menor intensidad.
- Se da salida a la ola a lo largo del costado.
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